miércoles, 30 de abril de 2008

Maria Van Oosterwyck (1630-1693)

 
Naturaleza muerta con flores (1680), óleo sobre lienzo, 62,8 x 53,3 cm.
Fitzwilliam Museum, Cambridge


En el siglo XVII fueron excepcionales los casos de mujeres que sin provenir de una familia de artistas se dedicaron profesionalmente a la pintura. Una de ellas fue María Van Oosterwyck, nacida en la ciudad de Nootdorp, cerca de Delft, Holanda, en 1630, quien, junto a Cornelia de Rijck y María van Pruyssen, tuvo un rol importante en la pintura holandesa, a pesar de que ninguna fue aceptada en el sindicato de pintores. Fue alentada en esta actividad por su padre, un ministro predicador de la Reforma holandesa.

Según el pintor y escritor sobre arte Arnold Houbraken (1660-1719), María estudió con el pintor de flores Davidsz de Heem (1606-1683/84). Como mujer dedicada profesionalmente a la pintura, tuvo que enfrentar el problema de conseguir un asistente, ya que los jóvenes preferían ser ayudantes de pintores varones y a pocas mujeres les permitía su familia realizar este tipo de tareas. Fue así que María entrenó a su criada de labores domésticas, Geertje Pieters, en la preparación de las pinturas y luego también le enseñó a pintar. Más tarde, Geertje llegó a vender sus propias pinturas. Fue ella quien relató a Houbraken una anécdota sobre las intenciones del pintor Willem van Aelst respecto a María. El viejo pintor, quien podía acceder al estudio de la artista desde la parte trasera de su casa, insistía en sus proposiciones amorosas. María había puesto como condición a su aceptación que él se sentara a pintar en el estudio de ella diez horas al día durante un año para poder hacer un seguimiento de sus hábitos de trabajo. Como Willem no cumplió con lo estipulado, María continuó viviendo soltera. El hecho, que se suponía había ocurrido en Delft, en realidad parece haber transcurrido en Ámsterdam, ya que un documento realizado por un notario público en 1767, publicado por el investigador Abraham Bredius (1855-1946), establece que ambos fueron vecinos en esta localidad.


María es más conocida por sus pinturas de temas florales, pero también incursionó en una clase particular de bodegón denominada “Vanitas” (Vanidad), muy común en la época barroca y especialmente en Holanda, que incluye objetos de alto valor simbólico. A este tema pertenece su primera obra fechada en 1668.


Así como la pintora Clara Peeters, María presentaba a veces su autorretrato reflejado en algún objeto a manera de firma. Sus bodegones contienen monedas, instrumentos musicales, vasos, insectos, frutas y flores. Sus arreglos se ubican sobre un fondo oscuro que contrasta con el colorido brillante de las flores, que incluyen generalmente tulipanes y algún girasol en lo alto de la composición.

Los sindicatos de pintores de la época generalmente no permitían la afiliación de mujeres, sin embargo las empleaban en la producción de pinturas de bajo precio. Algunas vendían sus obras en la calle. A pesar de que María llegó a pintar en un nivel profesional, ganando más de 100 florines por pintura, sólo fue considerada “amateur bien pagada” por el gremio. La buena posición económica que logró alcanzar puede probarse por algunos hechos documentados: en 1666 prestó una gran suma de dinero a las hermanas Van Stralen en Delft; en 1675 y 1677 realizó grandes donaciones (1500 y 750 florines) para pagar el rescate de tres marineros prisioneros de piratas argelinos.

Entre los clientes de esta artista figuraron Luis XVI, quien compró una de sus pinturas con motivos florales, el emperador Leopoldo, el Rey de Polonia y William III de Inglaterra.
María permaneció activa en la pintura hasta el año de su muerte en 1693, a los 63 años, y aún así su producción no fue muy extensa debido a la complejidad de sus trabajos y a su manera de pintar muy lenta y detalladamente. 


Bodegón con flores  1675

 Rosas y  mariposa, Crocker Art Museum

 Ramo de flores en un florero, c. 1670, Museo de Arte de Denver

Jarrón de tulipanes, rosa y otras flores con insectos (1669) Museo de Arte de Cincinnati

Bodegón con flores en un florero decorativo, c. 1670-1675, Mauritshuis

 Vanitas con girasol y joyero, c. 1665, colección privada

Bodegón con flores, insectos y caracoles.



 

Fuentes:
Maria Van Oosterwyck - Everything2
Maria Van Oosterwyck - Luisa Elena Betancourt
MvO