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lunes, 25 de febrero de 2013

Joséphine Sarazin de Belmont (1790-1870)


Vista de París desde el Louvre, óleo sobre tela, 1835

Joséphine Sarazin de Belmont, una de las primeras mujeres paisajistas, nacida en Versailles en 1790, fue alumna de Pierre-Henri de Valenciennes, el abuelo de la pintura de paisajes francesa. Ella misma sobresalió en el paisaje y la pintura arquitectónica y expuso regularmente en el Salón de París entre los años 1812 y 1867, lo que se considera una importante carrera de Salón para una mujer pintora. En 1831 recibió allí el segundo premio y en 1834 el primer premio. Sus pinturas pueden verse en las colecciones de la Alte Pinakothek, Munich, en los museos de Dresden, Hannover y Montauban y en varios museos franceses como el Louvre, París.
Murió en París, en 1870.

(Traducido de Stair Saint Claire Gallery)


París visto desde las alturas del Père Lachaise (óleo sobre lienzo)

 Sín título. Óleo sobre lienzo




Nápoles, Vista desde Posillipo, Óleo sobre lienzo, Musée des Augustins, Toulouse
 Cascada de Tívoli

jueves, 13 de octubre de 2011

Anne Vallayer-Coster (1744-1818)

Retrato de Anne Vallayer-Coster por Alexandre Roslin (1783)


Texto de María Siguero,  
Directora de Editorial Bercimuel, Madrid.

Francia, 1744-1818. Era hija de un orfebre del taller real de tapices de Los Gobelinos. A los 10 años la familia se trasladó a París, donde el padre abrió su propia tienda. Pero no se sabe nada de con quién estudió o pudiera aprender su pintura de naturalezas muertas.

Se sabe que pintaba ya en 1762 pero se conservan obras suyas desde 1766. En 1770 se presentó para entrar a la Academia Real con dos Alegorías de las artes visuales y de la música (hoy en el Louvre) y fue aceptada por unanimidad. Uno de los votantes dice, como se solía opinar de las pintoras entonces, estas palabras: “verdaderamente tiene dotes iguales a las de un hombre que se hubiera preparado en ese género de la naturaleza muerta”. 

Con esas obras debutó en 1770 en el Salón, donde participaría casi cada año y siempre fue muy elogiada hasta que debutaron en él las grandes pintoras retratistas, Vigée-Lebrun y Labille-Guiard, en 1783. Desde que en 1785 se le criticaran mucho unos retratos sólo se dedicó a las naturalezas muertas, especialmente a las flores.
En este género es considerada famosa con justicia. Se registran de ella al menos 400 obras con temas de flores, caza, instrumentos musicales, trofeos militares, utensilios de cocina, lujosa porcelana, jamones, langostas, frutas, en cuadros pequeños o grandes y de composiciones elaboradas. 

Se casó a los 37 años, en 1781, con J.P.S. Coster, rico abogado y miembro del Parlamento, y de ese modo entró en la clase de sus clientes. Aunque tenía amistades en la corte, después del 1789 se quedó en París hasta 1793. Seguramente se salvó porque los temas de sus cuadros eran políticamente neutros. 

Durante la revolución y después de ella su producción bajó mucho pero siguió pintando pues expuso en el Salon de 1817, un año antes de su muerte, uno de sus cuadros más ambiciosos, un gran banquete con langosta.

Muchos la consideraron la más notable pintora de naturalezas muertas del siglo XVIII francés. Si se la compara con el número uno del género, Chardin, es, naturalmente, una segundona, pero supera a casi todos. Anne Vallayer y Chardin se diferencian en muchas cosas: ella pinta muchos cuadros de flores, de gran modernidad, casi impresionista, en su pincelada. Claro es que las flores se consideraban más asequibles a las pintoras. Chardin no pintaba flores y sí escenas de género y retratos al pastel, géneros que ella no tocó.

La pintura de él es más pastosa y la de ella es de capas más delgadas. La temática de Chardin es más burguesa, de interiores sencillos, mientras que las naturalezas muertas de ella, de vajillas de plata o trofeos militares le acercan más a lo aristocrático. Pero tiene obras maestras como esta de La sopera blanca (hoy en colección particular de París), cuyo primer dueño fue el Marqués de Marigny, el equivalente al ministro de las Artes de la época, expuesta en el Salon de 1771, que fue muy elogiada por Diderot.

Es una alarde de habilidad pintando tonos entre el blanco y el negro, pues no hay colores salvo por el tostado del pan, pero también una composición llena de paralelas horizontales, verticales y diagonales. Y se diría que el humo de la sopera huele sabroso. 

La sopera blanca (1771)


Bodegón de corales


 Atributos de la Música (ca. 1770) Louvre


Bodegón con melocotones y uvas.

Bodegón de Gran Bogavante

Naturaleza muerta, gallo y  gallina, también conocido como dos gallos muertos (1785) Le Mans, Museo Tessé
Bodegón de pan y vino (1770)
Bodegón con busto de Minerva (1777)

 Gran jarrón de flores y Flora (1774)

Atributos de las Bellas Artes (1770) Louvre
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miércoles, 12 de octubre de 2011

Françoise Duparc (1726-1778)



La costurera, o Mujer joven trabajando, óleo sobre lienzo

Nació el 15 de octubre de 1726 en Murcia, hija de Antoine Duparc, escultor marsellés y de Gabriela Negrela, española. (Negrela es un apellido de judíos en el siglo XIII en Murcia.) El padre Antonio Dupar, (así le nombran en España) (1675-1755) se había trasladado en 1718 a Murcia aprovechando el frecuente tráfico comercial entre las dos ciudades y la pujanza económica de la Murcia de la época. Se conservan muchas obras suyas en Murcia y alrededores y parece que influyó en el joven Salzillo, que empezó a llevar su taller en 1727. La familia, con la hija Françoise (ya de 19 años) y el hijo Raphael se trasladó a Marsella en 1745.

El padre y el hermano siguieron trabajando en escultura religiosa en Normandía y en torno a Marsella. Pero se sabe muy poco de la vida de Françoise. Parece que trabajó con Van Loo (aunque su estilo
es muy distinto) durante la segunda visita que este hizo a la ciudad y que marchó luego a París y a Londres, en torno a 1760. Desde 1771 está en Marsella hasta su muerte, en 1778. En su testamento deja en su estudio 41 pinturas de las que hoy sólo se conocen cuatro que dejó al municipio de Marsella, otra en el Museo de Perpignan y otra hoy en Melbourne.

Sus cuatro cuadros documentados en Marsella no están fechados ni firmados. Son figuras de medio cuerpo, entre ellos esta magnífica Mujer mayor, (un alarde de blancos) que parecen inspirarse en las pinturas de género holandesas del siglo anterior.

Mujer mayor, óleo sobre lienzo, 58 x72 cm Museo de Bellas Artes, Marsella

En su testamento se habla de pinturas religiosas, Virgen con el niño, Magdalena, o de retratos, pero se necesitan más estudios para descubrir si algunas de ellas están siendo atribuidas a pintores más conocidos, hombres, algo que ha ocurrido frecuentemente con otras pintoras. Como siempre haría falta estudiar más los archivos y las obras de atribución poco clara para descubrir más datos sobre una pintora capaz de hacer cuadros como este, que no desmerecería para ser de Chardin.
En Marsella hay un boulevard muy importante con su nombre. 



La tisanera, óleo sobre lienzo


Texto de María Siguero Rahona, 

Directora de Editorial Bercimuel, Madrid

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sábado, 2 de agosto de 2008

Élizabeth Sophie Chéron (1648-1711)




Autorretrato (1672)

Élizabeth Sophie Chéron fue una admirable mujer francesa que desplegó su talento en distintas disciplinas, lo que le valió un gran reconocimiento en su época. Además de pintora, fue poeta y música. Nació en París, en el año 1648, y desde pequeña recibió entrenamiento de su padre en la pintura de miniaturas y esmaltado. En 1672, a la edad de 22 años, fue admitida en la Real Academia de Pintura y Escultura, bajo la protección del pintor Charles Le Brun y con la presentación de su autorretrato como pieza de ingreso. Fue la cuarta mujer en ser admitida en esta Academia, ya que tres ingresaron la década anterior, Catherine Girardon y las dos hijas de Louis Boullogne: Madeleine y Geneviève.

Según expresa Clara Erskine Clement, “su gusto exquisito en la composición de sus temas, la gracia de los pliegues de las telas y, sobre todo, el refinamiento y la espiritualidad de sus pinturas fueron las características sobre las cuales se basó su fama”.

Entre sus retratos se mencionan el del músico real Jacques Morel (fl. 1700-1740). y el de la poeta Antoinette Deshoulières. Su dibujo del retrato de la escritora Madeleine de Scudéry sirvió posteriormente de base para el grabado realizado por otro artista. (La Scudéry fue la primera mujer francesa nombrada para la Accademia dei Ricovrati, conocida por su anterior sobrenombre de “Safo”.). También figura entre sus obras un Descendimiento de la Cruz.

En 1694 publicó su libro de paráfrasis de los Salmos (Essay de Pseaumes et Cantiques mis en vers et enrichis de figures). Sus versos fueron muy admirados y se ha dicho que su poesía espiritual es parecida a la de J. B. Rousseau. En 1699 fue reconocido su talento literario por la Accademia dei Ricovrati de Padua, donde se le dio el nombre académico de “Erato”, por el de la musa de la poesía lírica y amorosa.

Élizabeth sabía interpretar muy bien el laúd y el clavecín. Poseía un colección de instrumentos musicales, de cuerda, percusión y teclado. El escritor G. De Leris (s. XIX) sostuvo que Chéron dejó una versión de sus salmos con música compuesta por ella, pero actualmente se piensa que esta afirmación no tiene bases sólidas y que su talento musical no fue más allá de la interpretación.

En cuanto a su vida fuera del arte, se dice que su padre calvinista y su madre católica se esforzaron en inculcarle sus creencias respectivas. Su madre pudo convencerla de vivir en un convento durante un año, y en ese tiempo ella practicó fervientemente la fe católica. Elizabeth fue afectuosa y generosa con su familia; a su hermano Louis, que estudiaba arte en Italia, le cedió sus ganancias. Muchos hombres ilustres le propusieron matrimonio, pero ella se negó hasta que sorprendió a sus amigos al casarse con Jacques Le hay, "El Ingeniero del Rey", contando ambos con la edad de 60 años. Luego de su matrimonio ella fue conocida como Maddame Le Hay.

En sus últimos años de vida Elizabeth recibió una pensión de Luis XIV. Falleció a los 63 años y fue sepultada en la iglesia de San Sulpicio, París. Las siguientes líneas están escritas bajo su retrato en la iglesia: "La insólita posesión de dos exquisitos talentos hará de Chéron un ornamento de Francia para todos los tiempos. Nada salvo la gracia de su pincel puede igualar las excelencias de su pluma.”



Retrato de Antoinette Deshoulières o autorretrato
 

Fuentes:
Women in the fine arts - Clara Erskine Clement
Élizabeth Sophie Chéron - Wikipedia
Élizabeeth Sophie Chéron - Claire Fontijn-Harris - Goldberg Magazine

martes, 20 de mayo de 2008

Claudine Bouzonnet-Stella (1636-1697)

El sueño de San Martín (1666) óleo sobre lienzo, 82 x 64 cm.
Museo del Hermitage de San Petersburgo, Rusia

Claudia, más conocida como Claudine, fue una de las sobrinas del pintor Jacques Stella (1596-1657), destacado, entre otras obras, por decoración del palacio del cardenal Richelieu y cuyos trabajos, clasificados dentro del clasicismo francés, de sobrio colorido y elegantes figuras, tenían una marcada influencia de Poussin, al punto que muchas de sus pinturas fueron vendidas posteriormente en forma malintencionada bajo la atribución a este autor.

El taller de Stella, que se constituyó en una empresa familiar, pasó luego de su muerte en 1657 a ser regenteado por los hijos de su hermana Madeleine: Claudine, nacida en Lyon en 1636, Antoine, Françoise y Antoinette. Todos se iniciaron en el grabado, realizando reproducciones de las obras de su tío, pero Claudine y su hermano Antoine llegaron a desarrollar carreras como pintores, aunque sólo recientemente sus trabajos han sido distinguidos de los de Jacques Stella. Claudine trabajó por un corto tiempo como artista principal del taller inmediatamente después del fallecimiento de su tío, hasta que Antoine regresó de Roma.

La obra de Claudine, recientemente objeto de mayor interés académico, en su mayor parte se basa en temas religiosos, tanto en pintura como en dibujo y grabado. Se presume que es de su autoría una "Anunciación" que se encuentra en la Catedral de Meaux, pintada probablemente en colaboración con Stella. También se le atribuyen los diseños de la segunda serie de "La Vida de la Virgen", que anteriormente habían sido considerados de Stella. Pero las pinturas identificables de Claudine son escasas, y su única obra firmada y fechada como “Claudia Stella 1666” que sobrevive en la actualidad es “El sueño de San Martín”, ubicada en Museo del Hermitage de San Petersburgo. Esta pintura ha sido de gran importancia para la atribución de otros trabajos a esta autora, como es el caso del “Nacimiento de la Virgen” que se muestra a continuación.

El nacimiento de la Virgen. Óleo sobre lienzo, 71 x 56 cm.
Colección particular

Sylvain Kerspern fundamenta la atribución de esta obra a Claudine en la similitud que hay, tanto en la composición como en el estilo, con un dibujo del mismo tema que se encuentra en el Fogg Art Museum de Cambridge, reconocido como uno de los trabajos preparatorios para la serie de "La vida de la Virgen". Existen también similitudes de los ángeles en primer plano con los ángeles que se encuentran a la derecha en la pintura “El sueño de San Martín”, y algunas características fisonómicas similares compartidas en ambas pinturas: narices inclinadas hacia abajo, ojos redondeados y somnolientos, labios ligeramente apretados con comisuras levantadas.

Se ha notado la destreza de esta artista en la composición y la calidad del diseño, claro y legible, así como la habilidad en la representación de las telas, aspectos que distinguen su obra de la de sus hermanos.

Claudine Bouzonnet-Stella murió en París, en el año 1697.

La Anunciación, obra de Claudine Bouzonnet-Stella y/o Jacques Stella
Óleo sobre lienzo. Catedral de Meaux

Fuentes:

La exposición de Jacques Stella en Lyon: desafíos y comentarios, por Sylvain Kerspern, 2006

Robert Simon Fine Art