miércoles, 12 de octubre de 2011

Françoise Duparc (1726-1778)



La costurera, o Mujer joven trabajando, óleo sobre lienzo

Nació el 15 de octubre de 1726 en Murcia, hija de Antoine Duparc, escultor marsellés y de Gabriela Negrela, española. (Negrela es un apellido de judíos en el siglo XIII en Murcia.) El padre Antonio Dupar, (así le nombran en España) (1675-1755) se había trasladado en 1718 a Murcia aprovechando el frecuente tráfico comercial entre las dos ciudades y la pujanza económica de la Murcia de la época. Se conservan muchas obras suyas en Murcia y alrededores y parece que influyó en el joven Salzillo, que empezó a llevar su taller en 1727. La familia, con la hija Françoise (ya de 19 años) y el hijo Raphael se trasladó a Marsella en 1745.

El padre y el hermano siguieron trabajando en escultura religiosa en Normandía y en torno a Marsella. Pero se sabe muy poco de la vida de Françoise. Parece que trabajó con Van Loo (aunque su estilo
es muy distinto) durante la segunda visita que este hizo a la ciudad y que marchó luego a París y a Londres, en torno a 1760. Desde 1771 está en Marsella hasta su muerte, en 1778. En su testamento deja en su estudio 41 pinturas de las que hoy sólo se conocen cuatro que dejó al municipio de Marsella, otra en el Museo de Perpignan y otra hoy en Melbourne.

Sus cuatro cuadros documentados en Marsella no están fechados ni firmados. Son figuras de medio cuerpo, entre ellos esta magnífica Mujer mayor, (un alarde de blancos) que parecen inspirarse en las pinturas de género holandesas del siglo anterior.

Mujer mayor, óleo sobre lienzo, 58 x72 cm Museo de Bellas Artes, Marsella

En su testamento se habla de pinturas religiosas, Virgen con el niño, Magdalena, o de retratos, pero se necesitan más estudios para descubrir si algunas de ellas están siendo atribuidas a pintores más conocidos, hombres, algo que ha ocurrido frecuentemente con otras pintoras. Como siempre haría falta estudiar más los archivos y las obras de atribución poco clara para descubrir más datos sobre una pintora capaz de hacer cuadros como este, que no desmerecería para ser de Chardin.
En Marsella hay un boulevard muy importante con su nombre. 



La tisanera, óleo sobre lienzo


Texto de María Siguero Rahona, 

Directora de Editorial Bercimuel, Madrid

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