viernes, 16 de noviembre de 2007

Sofonisba Anguissola (1532-1625)

Autorretrato de Sofonisba, 1556
Museo Lancut, Polonia.
Nos remontamos al Renacimiento italiano, un período de grandes cambios culturales e ideológicos que afectó principalmente a las clases altas, abarcando desde fines del siglo XIV hasta alrededor de 1600, si bien en Italia a partir de la década de 1530 ya comienza a hablarse del estilo denominado manierismo. Probablemente casi nadie ignore el descubrimiento más importante en el arte de la época, que fue la nueva técnica de perspectiva, o a sus representantes más famosos, Leonardo da Vinci, Rafael, y Miguel Angel, pero pocos saben que por primera vez la mujer llegó a ser apreciada por su labor artística, si bien sufría de muchas restricciones.
 
Una de las primeras en ser tenidas en cuenta fue Sofonisba Anguissola (ca. 1532-1625), la mayor de las hijas de Amilcare Anguissola, miembro de la baja nobleza de Cremona que tuvo siete descendientes, seis de ellos mujeres, todas educadas en el humanismo, hecho que les dio la posibilidad de perfeccionarse en muchas áreas del conocimiento, de practicar música, pintura y de incursionar inclusive alguna de ellas en la literatura. Su hermana Lucía, la tercera de las hijas, recibió probablemente el entrenamiento de Sofonisba. Sus retratos son parecidos en técnica y estilo y fue la que demostró más talento de sus hermanas, pero no pudo competir con ella a causa de su temprana muerte cerca de los veinte años. Se conocen pocas de sus pinturas, sólo dos de ellas fueron firmadas. Un retrato de Pedro María, doctor de Cremona, llegó a ser apreciado por Vasari al visitar a la familia luego del fallecimiento de Lucía.
 
Sofonisba tuvo como primer maestro en los rudimentos básicos de la pintura a Bernardino Campi. Como las jóvenes aprendices tenían prohibido practicar con modelos, la experiencia de Sofonisba se restringía al retrato de los miembros de su familia -logrando escenas cotidianas de una delicada intimidad- y al de sí misma, llegando a encontrarse autorretratos suyos desde los quince hasta casi los noventa años.

A los 21 años, luego de pasar unos tres años como aprendiz de Bernardino Gatti, viajó a Roma, donde recibió el consejo de Miguel Ángel y su fama como artista fue aumentando, tanto que uno de sus autorretratos fue adquirido por el Papa Julio III. Giorgio Vasari llegó a citarla en su libro “Vidas de los más sobresalientes arquitectos, escultores y pintores”.
Viajó también a otras ciudades como Mantua o Milán, donde contactó con el Duque de Alba, de quien pintó un retrato actualmente desaparecido, y que pudo generar su primer contacto con la corte de España. En ese tiempo se preparaba la boda de Felipe II con Isabel de Valois, quien tenía mucho interés por el arte, y Sofonisba fue elegida como dama de honor de la reina desde 1559, época en la que desarrolló activamente su labor como retratista de la familia real y otros personajes de la corte. Retrató a Juana, (la hermana de Felipe II) y a su hijo, Don Carlos, a Isabel de Valois y a Ana de Austria, la cuarta esposa de Felipe II. Muchos de estos retratos fueron atribuidos a otros pintores. La gran estimación por Sofonisba hizo que ella permaneciera en la corte aún después del fallecimiento de Isabel. 

Sofonisba se casó en 1571 con Don Fabricio de la Moncada, (matrimonio auspiciado por Felipe II) y partió a Sicilia; durante este enlace, que duró cinco años, no se sabe mucho de ella. Luego contrajo matrimonio con Orazio Lomellini, hombre más joven que ella y de inferior rango social, por lo que no fue apreciado en el entorno familiar de Sofonisba. Sin embargo durante este matrimonio, instalada en Génova, pudo seguir trabajando en retratos y cuadros religiosos y recibiendo visitas de personas destacadas, como la infanta Isabel Clara Eugenia. En 1615 se trasladó a Sicilia, donde recibió la visita de Van Dyck, quien le hizo dos retratos y manifestó una gran admiración por ella. Su último retrato es del año 1620. Falleció en Palermo, dos años más tarde.

La partida de ajedrez, 1555,
Museo Narodowe, Polonia

Retrato de familia, Minerva, Amilcare y Asdrubale Anguissola, 
1557, Nivaagaard Museum.

Sofonisba Anguissola, Autorretrato, 1610

 Retrato de Felipe II, tradicionalmente atribuido a Sánchez Coello 
y que ahora se asigna a Sofonisba.