lunes, 25 de agosto de 2008

Ofelia Echagüe Vera (1904-1987)

Posible retrato inconcluso. Colección de la familia Echagüe Sisul

La obra de Ofelia Echagüe Vera se ubica en una etapa de transición entre la pintura tradicional y las corrientes innovadoras en el arte del Paraguay. Su sólida formación en el oficio le permitió ejercer con idoneidad el magisterio de esta disciplina incorporando nuevos elementos a la formación académica. De sus talleres surgieron importantes artistas, la mayoría mujeres.

Nacida en Asunción, el 30 de octubre de 1904, comienza sus estudios de dibujo con el maestro italiano Héctor Da Ponte, ingresando luego a las clases del Instituto Paraguayo, mas tarde llamado Ateneo Paraguayo. En la década de 1930 toma clases de dibujo y pintura con Pablo Alborno, artista paraguayo que había obtenido becas para estudiar en Montevideo e Italia, y con Modesto Delgado Rodas, que también estudió en Europa, especialmente en Italia, por medio de una beca. Además fue alumna del profesor húngaro Adam Kunos, egresado de la Real Academia de Budapest, con quien se casó luego de unos años.
Ofelia recibió una beca del gobierno nacional para estudiar en Montevideo en 1938, donde tuvo clases con el profesor Domingo Bazzurro hasta el año 1941. Luego se trasladó a Buenos Aires, ingresó en la prestigiosa Escuela “Ernesto de la Cárcova” y se graduó con honores como Profesora Superior de Pintura. Allí fueron sus profesores Alfredo Guido y Emilio Centurión. La influencia del segundo hizo que la obra de Ofelia se vuelva menos tradicionalista, dejando de lado un costumbrismo anecdótico para dar más importancia a la estructura plástica, siguiendo los lineamientos del posimpresionismo porteño, según Ticio Escobar. Un desnudo realizado por Ofelia en el año 1945 tiene gran parecido en la pose y la construcción rotunda de la figura con La venus criolla de Centurión, realizada en 1934.
En 1946 Ofelia regresa al Paraguay y expone en el Club Centenario una serie de desnudos, de volúmenes sólidos y estructurados, composición rigurosamente planificada en el ordenamiento del espacio y las figuras. Para ella el desnudo constituye “un problema pictórico de máxima jerarquía”. Esta fue la primera exposición en nuestro medio de una mujer artista, pero lamentablemente la sociedad paraguaya de la época no estaba preparada para apreciar el desnudo como tema del arte y las obras tuvieron que ser retiradas luego de la inauguración, para evitar que las damas que frecuentaban el club se sintieran incómodas.

Pudor, sin fecha, óleo sobre tela, colección de la familia Echagüe Sisul

Su retorno contribuye en gran medida con los cimimentos del cambio en el arte local. “Ofelia regresa de Buenos Aires y Montevideo en 1946 con un bagaje técnico y conceptivo que representa ya cierto adelanto sobre los esquemas locales. Su ejemplo enfervoriza sin duda a las vocaciones noveles del momento. Todas ellas, adviértase, femeninas: Edith Jiménez, Alicia Bravard, Leonor Cecotto, Montserrat Solé. Pero por el momento aún esas vocaciones no entrevén su ruptura con el medio.” (Josefina Plá)


Ofelia fue Profesora de Dibujo Artístico en el Ateneo Paraguayo (1947) y ejerció también la docencia en la Escuela de Bellas Artes, donde llegó a ser Vicedirectora.


Sus retratos, de facciones estructuradas, muestran una expresividad contenida pero latente, explícita en la mirada taciturna que no se dirige al espectador. La pose tensa o mínimamente relajada y la austeridad del espacio circundante dejan entrever una preocupación por el ser humano en su relación con el mundo y ponen de manifiesto la angustia existencialista, tomando como base la interpretación del crítico Ticio Escobar. Algunas de sus figuras nos remiten a Cézanne y en ciertos atrevimientos se acerca a la vertiente porteña del cubismo.


En el Ateneo Paraguayo se encuentra una colección de obras de Ofelia Echagüe Vera, relacionadas con la música: un retrato al óleo titulado “El adolescente”, que probablemente representa al compositor Moreno González en su juventud y tres dibujos a lápiz que representan a Chopin, Liszt, y el musicólogo paraguayo Juan Max Boettner. También hay un dibujo titulado “Composición”, que se encuentra en la Biblioteca Musical del Ateneo Paraguayo.

El adolescente (1943) 80 x 100 cm. Óleo sobre lienzo. Colección del Ateneo Paraguayo

En el museo de Bellas Artes puede apreciarse un retrato al óleo titulado “Nostalgia”, realizado en 1944, fecha anterior a su regreso al Paraguay. Otras obras se encuentran en posesión de su familia, aunque muchos trabajos fueron retirados de su domicilio luego de su muerte, ocurrida en Asunción, en el año 1987.

El fantasma del taller (1955) Óleo sobre lienzo, 90 x 50 cm Colección de la familia Echagüe Sisul

Óleo sobre arpillera, sin datos

Retrato del padre, colección de la familia Echagüe Sisul

Observación: Las fotografías de las obras fueron tomadas por Claudia Casarino y han sido publicadas en el Correo Semanal del diario Última Hora, 6 de noviembre de 2004.

Fuentes:
Ticio Escobar (1984) Una interpretación de las artes visuales en el Paraguay. Tomo II, CCPA, 1984
J. Plá, O. Blinder. T. Escobar (1997) Arte Actual en el Paraguay. 1900-1995 Rpediciones, ICI, Instituto de Cooperación iberoamericana, Textos de Josefina Plá
Claudia Casarino (2004) Ofelia Echagüe Vera, a 100 años del nacimiento de una notable pintora paraguaya, Correo Semanal del diario Última Hora, Asunción.
H. Lundberg (1986) Tesis de la Escuela de Bellas Artes. Asunción, Paraguay
Diccionario Biográfico "FORJADORES DEL PARAGUAY", (2000) Distribuidora Quevedo de Ediciones, Bs. As.