Fede Galizia, pionera del género que se denomina “bodegón”, nació en Milán, Italia, en 1578. Su padre, un pintor de miniaturas llamado Nunzio (o Annunzio) Galizia, fue quien la guió en el aprendizaje de la pintura. A la edad de doce años ya fue reconocido su talento como artista por el pintor y teórico del arte Giovanni Paolo Lomazzo, amigo de su padre, quien se refiere a ella con estas palabras: “esta joven se dedica a imitar a nuestro más extraordinario arte” (Giovanni Paolo Lomazzo, Idea del tempio della pittura, Milan 1590, p. 163, "dandosi all'imitation de i più eccellenti dell'arte nostra.")
Pronto fue reconocida y se convirtió en una exitosa pintora de retratos, recibiendo numerosos encargos. Su estilo tiene un enfoque marcadamente realista, vinculado con el manierismo lombardo de fines del siglo XVI, dentro de la tradición naturalista del Renacimiento italiano. Es probable que la influencia de su padre como miniaturista haya determinado la minuciosa atención al detalle en sus retratos, que demuestra también en la perfecta imitación de ropajes y joyas. Tuvo encargos tanto de obras sobre temas religiosos como profanos. Sus representaciones de Judith y Holofernes se encuentran en varias colecciones privadas.
Fede Galizia también realizó encargos públicos de retablos para algunas iglesias de Milán. Uno de ellos fue el Noli me tangere (1616, Milán, San Stefano Maggiore) que realizó para el altar de la iglesia Santa María Magdalena.
En su época, esta pintora fue más apreciada por sus retratos y obras de temas religiosos que por sus naturalezas muertas –que no son mencionadas en muchas fuentes de ese tiempo- aunque la mayor parte de sus obras que han sobrevivido son las de este género, a través del cual ha ganado un lugar en la historia del arte. Uno de sus bodegones, fechado en 1602, es considerado el primero en ser firmado por un artista italiano. Su trabajo refleja influencias de obras como “Canasta de frutas” de Caravaggio. En la composición, se aleja de la exhuberancia propia del período de
Judith con la cabeza de Holofernes (1596).
Se cree que la figura de Judith es su autorretrato.
Duraznos en una cesta blanca (1578-1630).
Frutero de cristal con duraznos, membrillos y flores de jazmín, óleo 30x41 cm
Retrato de Paolo Morigia (1596)
San Carlos en hábito penitencial, Museo del Duomo de Milán
Cristo en el jardín, Museo Diocesano de Milán
Naturaleza muerta
Frutero y dos flores de jazmín (1590) 37x45,5 cm
Bodegón con flores y peras (1605) 30x35 cm
Frutero de cristal con duraznos, membrillos y flores de jazmín (1607)
Canasta con duraznos (1602)
Fuentes:
Fede Galizia, Julia Elena Betancourt



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